No Te Quejes

by Alessandra

Somos unos quejones. Nos quejamos por el frío, por la lluvia, por el demasiado trabajo o por el poco, por los kilos extras, por cualquiera pequeña molestia diaria y hasta por lo que hacen o dicen los demás.

Es probable que lamentarse sea el deporte más practicado. Es fácil, todos los hacen, es motivo de conversación y es un hábito.
Todos están cansados, estresados, angustiados, preocupados, afligidos, hartos y buscan pegas para cualquier cosa.

Quejarse es un entretenimiento que no conduce a ninguna parte, es simplemente una excusa para no pensar y para no tomar acción. Es como la ira o el enfado, ni mejora la vida ni soluciona los problemas.

Ejercicio práctico – No te quejes

Puesto que quejarse es un hábito, para parar esta mala costumbre hay que trabajar sobre el pensamiento antes de aparezca la queja. He empezado a practicar un ejercicio que me resulta muy efectivo aunque tenga que perfeccionarlo.

Lo que hago es elegir un día de la semana y escribir en mi diario el propósito o palabra del día «Hoy no me quejo de nada».

Repito en mi cabeza esta frase en cada momento, prestando atención al instante en la que estoy a punto de lamentarme por algo. En cuanto reconozco que el lamento está al acecho, rápidamente vuelvo a pensar en mi frase «Hoy no me quejo de nada».

Apunto mentalmente también la queja, cuando ha pasado, por qué me quejo, como lo hago y que siento al quejarme.

Es un ejercicio aparentemente sencillo pero de hecho no lo es en absoluto.
Me he quedado sorprendida de las cantidades de veces en las que estaba a punto de lamentarme por algo.

Me consideraba una persona bastante optimista y positiva, para nada quejona, pero me equivocaba. Quizás comparada a otras personas que pasan el día lamentándose salgo bastante bien pero tengo todavía que mejorar.

Algunas de las cosas de lo que me he quejado: un día porque había muchísimo viento y hacía frío, otro día porque tenía sueño, en una ocasión porque la gata había vomitado por todas partes, otra vez porque el banco seguía sin contestar a una solicitud, algunas veces por tener la mascarilla puesta, otras por tener agujetas y dolor en un hombro. Y la lista podría seguir con otras futilidades.

¡O sea, un sinfín de mini tonterías!

Repito este ejercicio mínimo una vez a la semana porque me hace sentir bien y pone las cosas en su justa perspectiva además de ayudarme a mejorar como persona.

¿De qué te quejas? La Divinidad te ha concedido lo más grande, lo más noble, lo más excelso, lo más divino de que disponía; el poder de hacer buen uso de tus opiniones y el de encontrar en ti mismo tus verdaderos bienes. ¿Qué más quieres? Vive, pues, contento y no ceses de agradecer y de rogar a un padre tan magnánimo y bondadoso.

Epicteto

Que he aprendido del ejercicio No te quejes

Lo que he aprendido es:

  • no puedo cambiar o controlar las cosas que no están bajo mi control
  • la aceptación de las cosas que no puedo cambiar o controlar es un alivio
  • a agradecer todas las cosas que tengo
  • cada día tengo que alegrarme por las cosas que pasan porque todo pasa y los días también
  • tengo que controlar más mis pensamientos y mis emociones (los verdadero saboteadores)
  • trabajar para afinar más mi conciencia, intentar vivir en cada instante en el aquí y ahora
  • puedo mejorar mi capacidad de observar las cosas de forma objetiva, sin juzgarla y sin etiquetarlas
  • yo soy la única responsable del malhumor auto infligido por la queja
  • es mi deber controlar mis acciones en todo momento
  • hay que vivir más sosegado, sonreír más y disfrutar más
  • apreciar cada situación, persona o acontecimiento

Seguiré añadiendo cosas a la lista en cuanto siga con este ejercicio.

Nota: Cualquiera puede probar este ejercicio pero necesitará estar familiarizado con la introspección, la observación de los pensamientos y la auto-critica.
La persona que no acepta meterse en juego y reconocer sus fallos y defectos difícilmente podrá sacar algo útil de este ejercicio.

Una vez llegada la desgracia, de nada sirve quejarse.

Esopo

Si te ha gustado lo que acabas de leer puedes compartirlo, comentarlo, pinearlo.

0 comment
0 FacebookTwitterPinterestTumblrEmail