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Habitos saludables

Cómo vivir más de 100 años con estos hábitos (y no todos son los que crees)

Si quieres vivir más de 100 años quizás te interesa conocer los hábitos de las personas que lo han conseguido. Te aviso que no lo han logrado a base de ibuprofeno y valium, sino simplemente dedicando atención a la calidad de la vida antes de la cantidad.

¿Serán los centenarios los nuevos minimalistas del futuro?

La búsqueda de la longevidad y el afán del hombre para prolongar la vida es tan antiguo como la vida misma. Todavía nos cuesta aceptar nuestra naturaleza caduca y transitoria, nos cuesta meditar sobre la muerte y nos cuesta pensar de “dejar ir” la juventud, la salud y un cuerpo y una mente activos.

Desafortunadamente no tenemos una app que funcione de antídoto y formula mágica para ralentizar el proceso de envejecimiento y vivir más años. Tampoco existe una pastilla de la juventud que permita vivir sano y feliz por más de 100.

Como pasa con todas las cosas buenas y malas, no hay una solución única y concreta que garantiza el resultado, sino una serie de condiciones que en distintos porcentajes concurren al resultado final.

En los varios artículos que he leído sobre este tema (he superado los 50 años así que me interesa particularmente, jejeje), todos los autores concuerdan sobre algunos hábitos que acomunan los centenarios y los supercentenarios.


Los hábitos para vivir más de 100 años

Parece que todo apunta a una calidad de vida saludable en la que resulta esencial:

  • comer con moderación
  • reducir el estrés
  • hacer actividad física
  • mantener el cerebro activo
  • socializar y tener amigos
  • reír mucho
  • ser agradecido
  • vivir el momento
  • reconectar con la naturaleza
  • tener un “plan de vida”

Mientras que hay algunos hábitos que todos sabemos pueden influir sobre el empeoramiento de la salud como comer demasiado, tener sobrepeso, beber demasiado alcohol, fumar demasiado, llevar una vida sedentaria, etc. etc., me ha llamado mucho la atención que en realidad los hábitos más importantes no tienen nada que ver con esto.

Nunca habrás escuchado un médico que te dice “tienes que tener más sentido del humor, reírte más y buscar una pasión en la vida” o que te dice “no pienses ni te preocupes por la edad, ocupate por vivir la vida”. ¡Ojala hubiera un médico así!


El hábito más importante para la longevidad es cuidar del alma

Es que resulta que los hábitos que más concurren a que tengamos una vida más larga tienen más que ver con alimentar el alma más que el cuerpo.
Y no es una casualidad que haya toda una rama de la medicina alternativa que insiste en este concepto: todas las enfermedades y las dolencias son productos de nuestros pensamientos y emociones y de falta de amor hacia uno mismo.

Curiosamente todos los estudios sobre la longevidad llegan a hacer hincapié en que el trato común más importante es llevar un estilo de vida que aporte calidad, sosiego y paz a través de la búsqueda del significado de la vida. ¿Qué es esto?

Básicamente que la principal fuerza motivadora para el ser humano es la búsqueda del sentido de la vida. Tener un propósito, una pasión, una misión o una contribución a la sociedad nos permite alimentar la voluntad de vivir. Y esta voluntad de vivir conlleva a otras características determinantes de los ultraciens: la resiliencia, los pensamientos positivos y la confianza en uno mismo.

Es un poco lo que dice la filosofía japonesa de los habitantes de Okinawa, la isla con mayor índice de centenarios del mundo, que dice que hay que explorar en nuestro interior para descubrir el Ikigai, la razón de ser, o sea la razón por la que nos levantamos por la mañana.

Y es lo que propone la escuela psicoanalítica de la logoterapia de Viktor Frankl, autor del maravilloso libro El hombre en busca de sentido. Según Frankl siempre podemos darle un sentido a nuestras vidas, independientemente de las circunstancias en las que nos encontramos y de las adversidades que tenemos que superar. Esta búsqueda del sentido de la vida constituye la principal motivación vital.


¡Adiós estrés! Optimismo y humor para vivir más años

¿Y si por la mañana nos cuesta poner un pie en el suelo cuando toca el despertador? ¿Y si no tenemos un motivo extraordinario para levantarnos? ¿Estamos entonces sentenciados a una vida corta?

Quizás no, pero es verdad que tener un propósito es un poco como tener gasolina en el coche, si la hay podemos conducir por muchos kilómetros y si no la hay el coche no avanza. La cuestión es encontrar esta motivación y alimentarla en cada momento de la vida para que el coche no se pare nunca.
No hace falta tener un proyecto estrepitoso, solo hace falta cambiar de actitud, ver oportunidades en vez de problemas y alimentar la felicidad en cada momento del día.

Lo que realmente hace envejecer a lo largo de la vida es el estrés, esto sí que conduce a la autodestrucción.
Los pensamientos negativos, el ego, la avaricia, la envidia, el egoísmo, el culto de la imagen, la falta de empatía y de amor, el rencor, el materialismo, alimentan el estrés y la depresión y minan la autoestima.

La receta para una vida longeva consiste entonces en armarse de voluntad, amor propio, generosidad, gratitud y esperanza para enfrentarse a los retos de la vida y disfrutar de propio camino personal con ilusión.

¿Los compañeros ideales de viaje? El optimismo y el humor.

Reírse a menudo es un antídoto natural contra el estrés. La risa y el buen humor dan ligereza a la vida, inspiran esperanza, ayudan a superar los problemas más rápidamente, mejoran las relaciones y la salud física y emocional.

Así que ya sabe, si quieres vivir más años cuida de tu cuerpo con hábitos saludables pero sobre todo cuida de tus emociones y de tus pensamientos. Cultiva el optimismo, la autoestima y el sentido del humor. Practica la gratitud, ríete mucho y disfruta de cada precioso instante de tu vida.

 

Te deseo una larga vida,

Alessandra Favetto - Surffulness.com

 

 

 

 

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Mi rutina diaria para empezar bien el día: las 3 cosas fundamentales

La forma en la que comienzas tu día influye poderosamente en cómo será tu día a nivel emocional y de productividad.

Gracias a las enseñanzas de Robin Sharma y poniendo en práctica sus consejos del libro “El club de las 5 de la mañana” he adoptado una rutina diaria para empezar bien el día. ¡Y funciona!

A parte seguir a rajatabla las cosas que no se deben hacer para empezar bien el día de las que había hablado en un articulo anterior, pongo en practica una rutina simplificada de su fórmula 20/20/20.

La fórmula original de Robin Sharma consiste en dedicar los primeros 20 minutos del día haciendo ejercicio intenso, los siguientes 20 minutos a revisar las metas anuales y trimestrales y a escribir las prioridades del día, y dedicar los últimos 20 minutos al aprendizaje, ya sea la lectura de algo inspirador o ver algún video motivacional.

El llama esta hora la Hora Santa y de verdad lo es porque estos primeros 60 minutos del día son imprescindibles para el auto dominio y el desarrollo personal. Además Robin Sharma insiste en la importancia de escribir las metas y los planes para que tu cerebro ejecute lo que es importante para tu vida.


Mi rutina diaria para empezar bien el día

Bueno, volviendo a mi rutina diaria para empezar bien el día, yo hago lo siguiente y en este orden:

Hacer Yoga
Cada mañana, recién levantada y antes de desayunar, dedico entre 15 y 40 minutos a hacer yoga. El yoga ayuda el cuerpo a activarse a la vez que proporciona estiramiento, fuerza y flexibilidad.

Suelo seguir los programas de yoga de la página doyogawithme.com, una página en inglés en las que hay muchísimas clases gratuitas disponibles y organizadas en niveles de dificultad (principiante, intermedio, avanzado), duración de la clase (¡muy útil!), instructores, estilo de programa (hata yoga, power yoga, kundalini, pranayama y hasta pilates y muchísimos más).

Hace poco he incorporado también algunos ejercicios específicos de yoga de Sadhguru que solo requieren 5 minutos pero aportan muchos beneficios.

“La única manera de experimentar el verdadero bienestar es volverse hacia adentro. Esto es lo que significa yoga, no arriba, no afuera, sino adentro. La única forma de salir es entrar.”

El mensaje de Sadhguru para sentirse mejor con sus videos de yoga de 5 minutos. ¡Aconsejables 100%!

 

Escribir
Cada día escribo en una libreta las cosas importantes que he hecho el día anterior (pronto escribiré un articulo sobre como y porque tener un logbook, un registro de actividades) y a menudo escribo también en mi diario, aunque no con tanta regularidad como el logbook.

En el diario escribo lo que deseo, mis metas y mis propósitos de vida y lo que necesito hacer para lograrlos. Escribir lo que deseo me ayuda a reforzar la motivación para conseguirlo y me dá fuerza y alegría para levantarme cada mañana con un propósito.

Luego escribo en mi agenda las tareas del día, generalmente asuntos de trabajo, y doy a cada punto un grado de prioridad (alto, medio, bajo) para poder concentrarme primero en las cosas más urgentes.

 

Leer y aprender
Este tiempo lo dedico a mi desarrollo personal o profesional.
Leo algunas páginas de algún libro inspirador (tengo una librería digital de libros motivacionales o inspiradores que normalmente leo en el Kindle o en el PC) o miro algún video motivacional de crecimiento personal en youtube.

Me gustan sobre todo los video de TED a la que estoy suscrita. TED pública charlas en línea para su distribución gratuita bajo el lema “ideas que vale la pena difundir”. La mayoría son en inglés pero todos están subtitulados al idioma deseado. Duran unos 15 minutos así que son perfectos para tener una dosis de motivación mañanera.

Otras veces me dedico a aprender sobre las cosas que me gustan: fotografía, marketing, blogging, arte. Guardo los artículos interesantes que encuentro en la red y los voy leyendo por la mañana durante mi Hora Santa.

Evidentemente para poder hacer todas estas cosas, disfrutar de la Hora Santa y tener esta rutina diaria hay que levantarse más temprano. Mi despertador está puesto entre las 05:30 y las 06:00 y por la noche voy a dormir entre las 22:00 y las 22:30.

Desde que aplico esta rutina diaria para empezar bien el día he notado que las mañanas son extremadamente más productivas que las noches, a las que llegas al final del día cansado y agotado. Así que solo se trata de intercambiar horarios y hábitos a favor de una recompensa enorme: tener una rutina diaria para empezar bien el día que aumenta la productividad, el enfoque y el propósito de la jornada.

 

Si pones en práctica esta rutina cuentame luego como te ha ido 🙂

Un abrazo

 

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Crear tiempo, espacio y silencio para pensar

Si estás haciendo mil cosas y todas te parecen importantes y prioritarias estas perdiendo la oportunidad de pensar sobre lo que realmente es importante para tu vida o tu trabajo.

Hace poco estuve hablando con una amiga que estaba pasando una situación difícil en su trabajo. Tenía que tomar una decisión muy importante para el futuro de su carrera como alto directivo, una decisión que podía dar un cambio drástico y radical a su vida.

El problema es que no tenía tiempo de parar a reflexionar y no encontraba el espacio y la tranquilidad necesaria para dejar fluir sus pensamientos.

La toma de decisión bajo presión y la obligación a seguir con sus ritmos de trabajo frenéticos la estaban exponiendo a un estrés psico-físico importante y al miedo de no ser capaz elegir la mejor opción para su futuro.

Los correos electrónicos seguían llegando a su bandeja de entrada, el teléfono no paraba de sonar, los clientes esperaban sus reportes, el jefe la presionaba, las tareas familiares se acumulaban y el hijo reclamaba con insistencia su atención.

Otra amiga tardó más de 10 años para decidir dejar su trabajo. Estaba demasiado ocupada para tomar una decisión. Las tareas diarias le impedían tomar un paso atrás para tener una perspectiva clara de lo que quería hacer y cada día posponía el problema “trabajo” por falta de tiempo.

La vida hoy en día es así, una urgencia tras otra, distracciones, ruido, presión, prisa, estrés, tareas. Vives y trabajas en automático, con todas las horas del día ocupadas en alguna actividad.

Te parece imposible crear tiempo para determinar lo que es esencial y elegir correctamente tu camino porque estás atrapada en una rueda corriendo como un hámster cuando lo único que anhelas es desconectar del mundo exterior y conectar con tu ser interior.


Crear tiempo, espacio y silencio para pensar: un ejercicio para desconectar del mundo exterior

La verdad es que si estas haciendo mil cosas y todas te parecen importantes y prioritarias estas perdiendo la oportunidad de pensar sobre lo que realmente es importante para tu vida o tu trabajo.
Necesitas crear tiempo, espacio y silencio para pensar, concentrarte, explorar tus pensamientos, escribir, tomar decisiones y reflexionar.

Hazlo como si programara una sesión de ejercicios y sigue estos pasos:

Busca un espacio libre de cualquier distracción, una habitación vacía por ejemplo o cualquier otro lugar tranquilo. Un paseo en la naturaleza es ideal para pensar.

Procura que nadie te moleste en este tiempo y que nada te distraiga.

Elimina cualquier tipo de ruido tecnológico, nada de móvil, email, internet, televisión.

Apaga todos los dispositivos y prepárate para no hacer absolutamente nada, sólo pensar.

Si tienes un problema en concreto, concentrate solo en el.

Deja fluir tus pensamientos y si te apetece escríbelos en un papel o en un diario.

Elige el momento y la duración adecuados para hacer este ejercicio. Pueden ser 5 minutos todos los días o 1 hora a la semana o 1 día entero al mes. A medida de que el ejercicio te aporta claridad mental y enfoque apreciaras añadir más días y más tiempo a tu rutina.


Beneficios del TES

Aunque en nuestra sociedad frenética estos ratos de aburrimiento, ocio y vagabundeo mental tienen un prejuicio negativo, en realidad son de vital importancia para desarrollar la creatividad, solucionar problemas y incentivar la productividad.

El ejercicio de crear tiempo, espacio y silencio (TES) es un ejercicio difícil al principio, para algunos una verdadera tortura, pero los beneficios repagan altamente el esfuerzo:

– purifica el cuerpo y la mente,
– libera tensiones y emociones retenidas,
– elimina pensamientos negativos,
– aumenta la creatividad y la productividad,
– ayuda a solucionar problemas,
– conecta con tu mundo interior y tu verdadero ser.

¡Vale la pena probarlo!

 

Besitos,

Alessandra Favetto - Surffulness.com

 

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Para empezar bien el día NO hagas estas cosas

Cómo empiezas el día define cómo será tu día.
La primera hora de tu día es la más importante, si ganas esta hora tienes el día ganado.

Cada pequeño gesto que haces y que a menudo repites en modo automático puede influenciar tu estado de ánimo de forma positiva o negativa y tener consecuencias sobre el resto de la jornada.

Para empezar bien el día hay que hacer cosas que aumenten la motivación, la energía, la productividad y la claridad mental.

Pero antes de establecer nuevos hábitos saludables para ser más alegres y positivos durante todo el día, hay que eliminar todos los malos hábitos que interfieren en este camino y lo sabotean.

Estos son algunos de los malos hábitos que ya he eliminado de mi rutina diaria. Algunos son muy fáciles de extirpar, otros pueden resultar un poco más complicados (como la primera por ejemplo) pero con practica y fuerza de voluntad todo se puede conseguir.


Estas son las cosas que NO deberías hacer

No levantarte de la cama cuando toca el despertador
Es el hábito más difícil de cambiar. No levantarse de la cama cuando suena la alarma puede resultar negativo porque pierdes tiempo, vuelves a dormir pero el sueño ya no es reparador sino ligero y fragmentado y te deja más cansado, envías señales negativos al cerebro de que estás cansada, de que no tienes fuerza de voluntad, de que no tienes motivación suficiente para levantarte.

Solución: Pon el despertador en un lugar alejado de la cama para que tengas que levantarte para apagarlo. Lo ideal es cerca de la puerta de la habitación (o justo detrás) para que puedas salir rápido de la habitación antes de pensar volver a la cama. Un sonido de alarma muy fuerte y desagradable también funciona bien.

Mirar el móvil para ver que pasa en las redes sociales
Otro mal hábito es consultar lo que pasa en el Facebook, Instagram, Twitter recién despertada. Las redes sociales afectan las emociones y pueden causar tristeza, depresión, soledad, falta de autoestima si no se usan de forma apropiada y además roban tiempo que se puede emplear en otras actividades más productivas.

Solución: Deja el móvil en otra habitación antes de acostarte. Si tienes la alarma en el móvil, apaga la alarma y deja allí el móvil hasta que no salgas de casa. No le va a pasar nada malo no te preocupes.

Leer las noticias en Internet o ver las noticias en la tele
Está bien estar informado y saber lo que pasa en el mundo pero de verdad no necesitas cargarte de malas noticias a primeras horas de la mañana. El problema es que cuando lees las noticias tu subconsciente se empapa de toda esta negatividad y allí se queda por el resto del día. Déjalo para más tarde.

Solución: Lee un buen libro, mira algún video motivacional, escribe en tu diario.

Descargar el correo electrónico
La primera hora del día hay que tomarla como una hora que te dedicas para cargarte de energía positiva y motivación. Descargar los emails a primera hora puede agobiarte ya sea porque te llegan correos de trabajo (entonces mejor esperar a estar en el trabajo para mirar tu bandeja de entrada) o porque te llegan infinidades de correos basura y de suscripciones que te distraen de tu objetivo diario, aumentar la motivación, la energía, la productividad y la claridad mental.

Solución: Haz un poco de ejercicio o de estiramiento, limpia la casa, ordena tu cuarto, hazte una manicura o cualquier cosa del punto anterior.

No desayunar
El desayuno de primera hora de la mañana es la comida más importante del día, le da a tu cerebro y a tu cuerpo el carburante necesario para funcionar correctamente. No comer nada por la mañana o tomar solo un café puede afectar tu rendimiento general, tu metabolismo, tu sistema inmunitario, tu salud, tu belleza.

¿Y si no tienes tiempo para desayunar? Solución: Te levantas media hora antes.
¿Y si tu estomago está cerrado y no te entra nada? Solución: Te acostumbras a comer poco a poco. Cada nuevo hábito necesita su tiempo.

—-

Yo he notado un cambio abismal quitando estos malos hábitos mañaneros. Todavía me queda por establecer una rutina firme con el primero (¡el despertador!) pero estoy en el.

¿Y tú? Cuéntame tu experiencia.

 

¡Buen día!

Alessandra Favetto - Surffulness.com

 

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